Mi Segundo Ciclo: El Inicio de un Gran Sueño Cuando decidí estudiar Medicina, lo hice con la ilusión de ayudar a los demás. Imaginaba las batas blancas, los hospitales, el orgullo de decir “soy médica”. Pero pronto descubrí que detrás de ese sueño hay noches sin dormir, llantos silenciosos, frustraciones, y una batalla constante entre el cansancio y la pasión. Y aunque a veces sentí que no podía más, también entendí algo que cambió mi forma de ver las cosas: la Medicina no solo te enseña sobre el cuerpo humano, también te enseña a conocerte a ti misma. He aprendido que esta carrera no es solo un reto académico, sino un viaje emocional donde descubres tus límites, tus miedos y tu verdadera fuerza. Ante esto conocí muchos aspectos y puntos importantes que me ayudan a mantener una rutina lo cual no es fácil seguir una disciplina porque siempre habrán muchas distracciones que nos ...
Entradas
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
¿Cómo elegí la carrera de Medicina Humana? Desde que tengo memoria, la Medicina ha estado presente en mi vida, no solo como una profesión que admiraba desde afuera, sino como un anhelo profundo que poco a poco se fue convirtiendo en parte de mi identidad. Incluso cuando aún era pequeña y no comprendía completamente lo que significaba ser médico, ya sentía un respeto enorme hacia las personas que dedicaban su vida a cuidar de los demás. Era como si dentro de mí existiera una voz silenciosa que me guiaba hacia ese camino, aunque en ese entonces no supiera ponerle nombre. Uno de los recuerdos más claros de mi infancia está relacionado con mi abuelita. Ella era enfermera y trabajaba en una casa de reposo para adultos mayores. Yo tenía apenas nueve años cuando comencé a acompañarla casi a diario, ya que mis padres pasaban muchas horas trabajando y me llevaba con ella. Ese lugar, que para muchos niños de mi edad quizá hubiera sido aburrido, para mí se convirtió en una especie de escuela de v...